Cómo leer tu factura de gas natural: qué pagas y qué mirar
La factura del gas. Qué es el término fijo, qué es el variable, por qué sale en kWh si el contador mide metros cúbicos y dónde puedes estar pagando de más.
Por José Daniel · 4 min de lectura · ·

La factura del gas es más sencilla que la de la luz, pero casi nadie la lee. Tiene pocas líneas; conviene saber qué es cada una.
Arriba del todo: tus datos
Antes de los importes fíjate en cuatro cosas: el titular, el CUPS (que no cambia aunque cambies de compañía), la fecha de fin de contrato y el periodo facturado. Ahí también suelen venir la distribuidora, el número de contador y la tarifa o producto que tienes.
Lo que pagas
- Término fijo: una cantidad al mes que pagas aunque no gastes gas. En la tarifa regulada va de unos 4 a 19 € al mes, según el consumo anual.
- Término de energía (variable): lo que consumes, en kWh, por el precio del kWh.
- Impuesto de hidrocarburos: 0,00234 € por kWh en uso doméstico.
- Alquiler del contador: solo si lo tienes alquilado.
- Peajes y cargos: costes regulados del sistema gasista (transporte y distribución). Los fija la administración y se revisan cada año; no dependen de la compañía.
- IVA: se aplica sobre todo lo anterior. Comprueba el tipo, que ha cambiado con los decretos de la crisis.
El contador mide metros cúbicos, la factura pone kWh
Tu contador mide en metros cúbicos y la compañía lo convierte a kWh con un factor que ronda los 11-12 kWh por m³ y que aparece en la factura. No lo calcules tú: mira la lectura, el consumo en m³ y el factor.
Lecturas: de dónde sale el consumo
La factura muestra la lectura anterior y la actual del contador. La resta son tus m³, y de ahí salen los kWh. Si quieres hacer la cuenta tú, la tienes explicada en el artículo sobre cómo pasar de m³ a kWh. Y si al lado de la lectura pone «estimada», lee qué hacer con una lectura estimada.
Conceptos que pueden aparecer y no esperabas
- Cuota de regularización: el ajuste cuando una estimación no coincidía con la lectura real.
- Canon de finca: en algunos bloques, el coste de mantener la instalación común, que se paga a la distribuidora.
- Servicios adicionales: mantenimiento de caldera, revisiones o seguros, que son opcionales.
Lo que conviene mirar
- Si el consumo es real o estimado. Si no pueden leer el contador, la compañía puede estimar y luego regularizar. La factura debe indicarlo.
- El precio del kWh y el término fijo. En una vivienda con poco gasto, el fijo pesa mucho: con unos 2.000 kWh al año en la tarifa regulada, el término fijo es casi un tercio de la factura.
- El CUPS del gas, que empieza por ES y es distinto del de la luz. Es el código del punto de suministro.
- Servicios añadidos (mantenimiento de la caldera, seguros): son opcionales y a veces se contratan sin darse cuenta.
- El historial: la factura debe incluir tu consumo de los dos últimos años, para comparar.
Cada cuánto llega
En general mensual o bimestral. Tienes derecho a recibirla en papel gratis, y la factura electrónica solo puede darse con tu consentimiento.
Un ejemplo
Una casa donde el gas solo calienta el agua y la cocina, con unos 2.000 kWh al año (167 al mes), en la tarifa regulada TUR.1: 167 × 0,0525 = 8,77 € de variable, más 3,83 € de fijo y 0,39 € de impuesto, unos 13 € que con IVA al 21 % son alrededor de 16 € al mes. Si pagas bastante más con ese consumo, merece la pena mirarlo.
Para saber si tu precio es bueno, mira la tarifa regulada de octubre como referencia.
¿No entiendes alguna línea de tu factura de gas? Mándamela y te la explico.
Para saber más
Cuéntamelo y lo miramos juntos, sin compromiso. Aquí tienes cómo hablar conmigo.

